Comer contra el cáncer de mama (1ª parte)

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El cáncer de mama es, hoy por hoy, el primer problema sanitario en el mundo y en España. Entre el 8 y 9 por 100 de las mujeres lo desarrollan en algún momento de sus vidas y supone cerca de medio millón de muertes anuales, de ellas unas 18.000 en España, lo que convierte estos tumores metastáticos de mama en la primera causa de mortalidad en mujeres menores de 55 años.

Sin embargo, en palabras de los doctores Joseph Baselga, director del Servicio de Oncología del Hospital de Vall d’Hebron de Barcelona, y Manel Esteller, jefe de Unidad en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, en el Symposium Internacional de oncólogos expertos en el tema que se ha celebrado en San Antonio (Texas – Estados Unidos), Baselga dijo: “Es muy probable que las niñas que nacen hoy no vayan a tener que preocuparse por el tumor mamario cuando lleguen a adultas”.

Esta revolución tangible según estos expertos, será posible en base a cuatro factores: a) avances en clasificación de tumores; b) diagnóstico molecular; c) tratamiento precoz, y d) aparición de fármacos y terapias más eficaces y menos tóxicas y agresivos con el organismo. Algunos fármacos como el trastuzumab, eficaz en casi el 80% de los casos cuando el diagnostico es precoz, el lapatinib un agente biológico eficaz, y el bevacizumab (Avastin) que se utiliza en casos de tumores colocterrales y es eficaz en el de mama, según estos expertos, abren una esperanza de vida para muchas mujeres.

Comer contra el cáncer de mama

Aunque se desconocen las causas de su aparición hay que tener en cuenta según los expertos, los siguientes factores de riesgo: Edad, se presenta en mujeres mayores de 40 años y en España la edad media es de 52,07 años. Otro carcinoma, de mama u otro cáncer en particular de ovario y colon. Antecedentes de familia, cuando la madre o la hermana lo han padecido el riesgo es doble y es preciso mayor vigilancia. No tener hijos. Hiperplasias atípicas, engrosamientos mamarios, no quiere decir que se vaya a tener, pero hay que vigilar mucho.

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Primera regla temprana, antes de los 11 años y menopausia tardía, después de los 55 años. Las mujeres con menopausia precoz tienen menos riesgo. Ser madre primeriza después de los 35 años multiplica por tres el riesgo. Sobrepeso, sobre todo después de la menopausia. Alimentación , rica en grasas saturadas de origen animal (queso, mantequilla, manteca, leche entera, tocino) y pobre en frutas, verduras y pescado, es factor de riesgo, y lo mismo el tabaco, exceso de alcohol y bebidas de cola. Anticonceptivos orales, cuando se empieza de jóvenes y se utilizan más de 8 años seguidos.

Terapia hormonal sustitutoria (THS) el riesgo si se sigue en la menopausia existe y actualmente los estrógenos aparecen en la lista oficial que editan las autoridades sanitarias norteamericanas. El ejercicio físico es bueno frente a las mujeres sedentarias. Se da con más frecuencia en Occidente que en las mujeres orientales que toman poca leche y el cáncer de mama está impulsado hormonalmente.

No obstante éste optimismo, los expertos fijan las mejores armas contra el cáncer de mama en someterse a las revisiones periódicas que hagan posible de diagnóstico temprano porque en estas circunstancias la supervivencia es muy alta. A los 35-40 años se deben realizar controles periódicos y recurrir a la autoexploración una vez al mes, en la semana siguiente a la menstruación

En la comida, en el agua que bebemos y en el aire que respiramos se han encontrado 216 productos de uso común que aumentan el riesgo de sufrir cáncer de mama (listado completo de carcinógenos en http//:www.silentspring.org/sciencereview), de acuerdo con un estudio realizado por varios centros de investigación de Estados Unidos, desde disolventes utilizados en pinturas y plásticos, tintes para el pelo, sartenes antiadherentes y potentes medicamentos, hasta aditivos para mejorar el aroma y el sabor de la comida, el benceno incorporado en los combustibles de los coches, la acrilamida presente en la patatas fritas, y en muchos productos de uso cotidiano como las lentes de contacto, detergentes, cosméticos, sustancias químicas que recubren alfombras, textiles y muebles para evitar su combustión por el fuego, materiales como el PVC de las ventanas modernas, plásticos, barnices… la lista es interminable.

Comer contra el cáncer de mama (2ª parte)

 

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