Dieta para los ejecutivos (2ª parte)

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Dieta para los ejecutivos.

4) Consumir fibra suficiente al objeto de evitar el estreñimiento, que es una dolencia frecuente en las personas poco activas físicamente, responsable de hemorroides, venas varicosas, fisuras anales, hernias, hin­chazón de vientre, colesterol alto, etc. Las legumbres, cereales integra­les, pan integral y frutas y verduras, proporcionarán los efectos benefi­ciosos de las fibras, y además sus vitaminas, minerales y ácidos grasos asociados. El salvado de trigo y la avena son alimentos con mucha fibra, los frutos secos también, las legumbres, los cereales y frutas y verduras.

5) Disminuir la ingestión de azúcares y sal, tomando los primeros más como condimento que como alimentos, y la sal necesaria sólo en ca­sos concretos. Hay que evitar pasteles, dulces, chocolates, galletas, puddings, helados, mermelada, etc. y en el caso de la sal utilizar como sustitutivo hierbas, especias, rábano picante, jugo de limón, vinagre, ajo, cebolla, etc.

6) Beber sólo cantidades moderadas de alcohol ó mejor nada, y siem­pre que lo desee un vaso de buen vino durante las comidas. Tendrá en su despacho una botella grande de agua, que beberá entera a lo largo de la mañana ó tarde. Esta debe ser una norma de obligado cumplimiento.

7) Hacer ejercicio físico si sus circunstancias lo permiten, o caminar todos los días al menos 30 minutos a paso vivo.

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8) No fume.

El menú tipo

Sobre la base de considerar que hay tres puntos clave, alimentación, ejercicio y aporte adecuado de vitaminas y minerales para conservarse y estar sano, se puede elaborar un menú ideal sobre las siguientes bases y combinaciones:

DESAYUNO

  • Café ó té con leche descremada. Miel ó un azucarillo.
  • Unas rebanadas de pan integral o de cereales y chorretada de aceite de oliva virgen extra alternado con cereales ó muesli.
  • Un buen vaso de zumo de naranjas
  • Un vaso de yogur descremado.
  • NOTA: El desayuno debe ser abundante y aportar 1/4 de las calorías diarias, unas 500.

MEDIA MAÑANA: (alternar)

  • Fruta. Un yogur. Nueces de Brasil. Té verde. Zumo de tomate.

ALMUERZO FUERA DE CASA

  • Ensalada ilustrada preparada con tomate, lechuga, cebolla, ajo, rába­nos, remolacha roja, berro, espárragos, zanahorias, perejil, escaro­la, cachuetes, bonito o atún, queso, jamón, nueces, aliñada con aceite virgen de oliva extra, vinagre ó limón y hierbas aromáticas.
  • Alternar la ensalada con una menestra de verduras, panaché, etc. que lleve alcachofas, acelga, berenjena, coliflor, berza ó col, espina­cas, col de Bruselas, puerros, pimientos rojos ó verdes, guisantes, patatas, en lo posible al vapor, ó pasta, macarrones, elaborados con trigos duros de calidad, a los que se añade aceite virgen de oliva extra, huevo y tomate ó arroz con tomate.
  • Pescado a la plancha, frito ó cocido al gusto de cada uno, carne que no sea roja dos veces por semana.
  • Pan integral
  • Un  vaso de vino tinto (nada si hay que conducir). Poca agua durante el almuerzo.
  • Macedonia de frutas. Queso fresco.

 MERIENDA

  • Manzana, yogur desnatado.
  • Café con leche desnatada.
  • Un vaso grande de leche desnatada.
  • Seis nueces.
  • Té verde

 CENA EN CASA

  • Ensalada ó verdura.
  • Pescado ó tortilla francesa o de patatas.
  • Un vaso de vino tinto si le apetece.
  • Fruta.

NOTA: Si la comida ha sido abundante, cenar un yogur desnatado y fru­ta. Cuando se va de restaurante la ensalada ilustrada puede tomarse sola con un postre.

Procure que en sus comidas diarias entren los siguientes alimentos: Pescado, aceite de oliva virgen, yogur, cítricos, tomates, (salsa o zumo) zanahorias, verduras de hoja oscura, ajo, cebollas, perejil, carnes magras, nueces de Brasil, té verde, una copa de vino, manzanas, conservas de sardinas y bonito en aceite, leche desnatada, cereales en el desayuno, pan integral o de cereales.

Evitar: Las grasas de origen animal. (mantequilla, embutido, queso, nata, leche entera, sacramentos del cocido).

Para ayudar al sueño y reducir la tensión y ansiedad del día, tomar lechuga en ensalada para cenar y como postre alimentos ricos en triptófano como requesón, leche desnatada, plátanos, dátiles ó cacahuetes.

Y no olvide que en este momento hay tres ofertas gastronómi­cas básicas: los grandes restaurantes que se visten de un aire de retorno a los platos populares, utilizan materias primas carísimas y son pro­fundamente elitistas pero si respetan que come casi todos los días fuera de casa, acepte sus sugerencias de comida sencilla, sin olvidar que el cocinero puede ser su mejor médico; numerosos restaurantes, desde los comedores de empre­sa a los grandes establecimientos hosteleros que imponen gustos universa­les a casi todos los humanos, a base muchas veces de prefabricados, latas y congelados; y la comida casera hecha en restaurantes familiares con sen­cillez y gusto, como lo haría su abuela en casa. Esta última es la fórmula que está obteniendo más éxito. Y no olvidar la recomendación del Prof. Grande Covián: “Hay que comer de todo, en plato de postre”.

Dieta para los ejecutivos (1ª Parte)

1 Comentario

  1. Este artículo en dos partes es estupendo. La oferta del menú me encanta y habrá que ponerlo en marcha. Aunque uno no sea ejecutivo la vida acelerada que llevamos no es buena!!!!

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