Quitar el hambre, con los quitahambre que frenan el apetito

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Quitar el hambre con los quitahambre que son productos alimenticios que frenan el apetito, que lo limitan evitando sensaciones de frustración, y por lo tanto, proporcionando un estimulo para que la persona se decida a aceptar el régimen.

Nos referimos a los quitahambre que entre horas ayudan a pasarlo menos mal durante un régimen adelgazante. Son de fácil acceso y algunos muy recomendables. El azúcar como engaña apetitos, por supuesto que ayuda y es natural pero tiene un efecto boomerang, que produce más hambre, ya que pasa con rapidez a la sangre y provoca la aparición de insulina, pero enseguida volvemos a estar en situación de hipoglucemia. Hay que huir del azúcar como de la peste. Sin embargo, los alimentos como el pan, los cereales integrales y las barritas a base de cereales y frutos secos, sueltan los glúcidos lentamente y no provocan la salida brutal de la insulina. Pero ojo, que pueden aportar 200-400 calorías, que sólo se queman con rapidez haciendo ejercicio físico.

Otros quitahambre son el agua, un gran vaso que llena el estómago y de forma momentánea engaña, aunque funciona. También es válida una cucharada de queso blanco o un trozo de queso de Burgos, que aportan pocas calorías y calcio. Un huevo cocido y sin sal permita aguantar bastante bien y su permanencia en el estómago dura entre una y dos horas, con apenas 80 calorías. Los batidos y tabletas de proteínas, aunque no son exquisitos, se pueden tomar e incluso sustituir una comida. La fruta también aporta calma gástrica, y puede ser una solución antes de las comidas, siempre que no se repita en el postre.

Los frutos secos son estupendos, almendras, nueces, avellanas, cacahuetes, etc. pero son muy grasos, tienen un montón de calorías y además es muy difícil limitarse. Las verduras crudas como zanahorias, una ramita de apio, rábanos, apenas aportan calorías y llenan el estómago; además son ricas en fibra y ayudan a mover el intestino, pero cuidado, a grandes dosis pueden resultar irritantes porque sus fibras son duras. Un zumo de tomate, sin aceite ni sal, es un buen corta – apetitos que tiene muy pocas calorías, y antes de la comida distrae la atención.

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Dos ciruelas pasas o un higo también engañan el hambre, y por su riqueza en fibra ayudan a mover el intestino. También los preparados farmacéuticos a base de algas y pectinas se comportan como esponjas en el estómago, se empapan bien de agua, y engañan a los centros del hambre del cerebro; son verdaderos anorexigenos  que pueden actuar hasta de forma desfavorable y cortar demasiado el apetito en detrimento del equilibrio natural. Una o dos galletas de salvado, con un buen vaso de agua, tienen el doble efecto de calmar el apetito y ayudar a mover el intestino, pero no se debe abusar de las fibras.

Y finalmente, el mejor quitahambres es comer cinco veces al día, en comidas equilibradas – un buen desayuno, “picar “ a media mañana un yogur desnatado, comer lo recomendado, tomar un café o té a la tarde, y la cena, acompañado de mucha agua sobre todo entre horas y antes de las comidas. Organizarse para “quitar” el agujero del estómago de forma oportuna, es mejor que dar paso al hambre desbocada, la irritación y el desasosiego.

Otra cosa son los inhibidores del apetito, pequeñas píldoras que tomándolas media hora antes de las comidas, quitan las ganas de comer. En realidad son anfetaminas o derivados de anfetaminas, un medicamento psicoestimulante que, entre otros efectos, quita el apetito. De esta forma, convierten en soportables regímenes difíciles, pero tienen efectos secundarios y peligrosos como insomnio, trastornos del comportamiento y alucinaciones. Además, la anfetamina en una droga que crea dependencia. Los médicos son muy prudentes, cuando no reticentes, en la prescripción de anfetaminas. Además, están muy controladas y no se facilitan sin receta. Igualmente peligrosos son los laxantes, que solo hacen perder agua, las hormonas tirodeas que aumentan el metabolismo provocando un mayor consumo calórico y pueden producir crisis cardíacas, y los diuréticos también muy peligrosos. Estos medicamentos deben evitarse a toda costa.

Para quitar el hambre una manzana está especialmente recomendada  como quitahambre, y si no es muy grande apenas aporta calorías.