Dieta para personas con hígado graso

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¿Padeces hígado graso? Entonces seguro que el médico ya te ha indicado que tienes que empezar a cuidarte desde ya mismo y uno de los primeros cambios que debes realizar tienen que ver con la alimentación que sigues. El hígado graso se conoce con el nombre médico de “esteatosis hepática” y tiene lugar cuando se acumula grasa en dicho órgano y, por tanto, en un principio se inflama pero, si no se trata de inmediato, puede conllevar a afecciones más graves como, por ejemplo, la cirrosis.

El hígado es el órgano encargado de limpiar el cuerpo y de desechar aquellas partes de los alimentos que no aprovecharemos, por tanto, es crucial que controles al máximo la dieta que sigues para dejar que tu órgano se recupere y no sobresaturarlo.

Dieta para el hígado graso

Es por este motivo que resulta esencial seguir una dieta que consiga reducir la inflamación y, así, mejorar nuestro estado de salud. En Nutritelia vamos a descubrirte los alimentos que debes comer para mejorar tu condición así como todos aquellos que es mejor que evites tomar.

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Los mejores alimentos para el hígado graso

Regular la alimentación que sigues es vital para poder reducir la inflamación del hígado y, por tanto, aliviar las molestias y mejorar la condición de tu órgano. Ya te hemos comentado que, si no se trata a tiempo, esta situación puede empeorar con estados mucho más graves de salud y, por tanto, si quieres cuidar de ti, empieza a hacerlo desde hoy mismo.

Los alimentos que, por tanto, sí que puedes incluir en tu dieta para el hígado graso son los siguientes:

Alimentos ricos en fibra

Ayudan a ralentizar la grasa absorbida por el organismo ya que permite que las calorías puedan usarse a lo largo del día como fuente de energía. Por este motivo, en tu dieta podrás incluir opciones como.

  • Avena
  • Arroz integral
  • Pasta integral
  • Frutas como el kiwi, la manzana, los cítricos o la piña
  • Pan integral
  • Vegetales como espinacas, acelgas, espárragos, alcachofas o brócoli
  • Legumbres: deben incluirse solo si te sientan bien. De entre todas, las lentejas son las más recomendadas

Proteínas bajas en grasas

Hemos explicado que el hígado graso ocurre cuando se acumula demasiada grasa en este órgano y, por tanto, se muestra inflamado y dolorido, por este motivo, es importante reducir la ingesta de grasa y, en su defecto, optar por alternativas ligeras y mucho más saludables. En el grupo de las proteínas, destacamos alimentos como los siguientes:

  • Pollo
  • Pavo
  • Pescado blanco (merluza, rape, lenguado, etcétera)
  • Conejo
  • Lácteos 0%

Pero de nada te servirá si tomas estos ingredientes con abundante aceite, guisados o fritos sino que es importante hacerlo de forma ligera, es decir, preparados al horno, al vapor, cocidos o a la plancha con un uso controlado de aceite y, si quieres modificar el sabor, añadir especias.

vegetales

Alimentos a evitar con hígado graso

En esta lista no podemos dejar de mencionar aquellos otros alimentos que NO deben incluirse en nuestra dieta para el hígado graso pues son ricos en grasa y calorías, por lo que impedirá que nuestro órgano se recupere. A continuación vamos a listarte todos aquellos productos que, preferiblemente, deberás evitar consumir en tu rutina:

Alimentos grasos en general

Todos aquellos alimentos que sean grasientos (fritos, rebozados, cocinados con mantequilla o nata, etcétera) deben desterrarse de nuestra dieta pues aumentarán la reserva de grasa en nuestro cuerpo y empeorarán el estado del hígado. La comida rápida o fast food, evidentemente, también forma parte de este sector y, por tanto, no deben consumirse.

Nada de alcohol ni de refrescos

Es indispensable que si quieres curar el hígado graso dejes de beber alcohol desde este mismo instante. Cervezas, vino o una simple copa de cava deben evitarse al máximo para dejar que nuestro órgano se regenere y pueda volver a ponerse en perfectas condiciones. Lo mismo ocurre con los refrescos azucarados o los zumos enlatados ya que son muy ricos en calorías y azúcares, algo que si no se consume se acumula en nuestro cuerpo como reserva de grasa.

Proteínas ricas en grasas

Anteriormente hemos indicado que las proteínas pueden incluirse dentro de nuestra dieta para el hígado graso pero debemos escoger siempre aquellas que son bajas en grasas. De este modo, productos como los embutidos, los lácteos enteros, los quesos o las carnes más grasientas (cerdo, ternera, cordero, etc.) deberán dejar de consumirse en nuestro menú.

Azucarados y dulces

Son ricos en grasas transgénicas y deben evitarse a toda costa. Opciones como el chocolate, la repostería, los pasteles o cualquier dulce que se te ocurra es mejor que dejes de comerlos durante un tiempo o hasta que tu hígado se haya regenerado.

cenas ligeras

Para poder cuidar tu hígado y recuperar, nuevamente, su estado de salud en Nutritelia te recomendamos que te pongas en manos de un experto ya que te elaborará una dieta personalizada con las necesidades nutricionales que tengas y, además, podrá realizarte un completo seguimiento, algo totalmente aconsejado si tienes esta enfermedad.

Apostar por una alimentación saludable es el primer paso en tu recuperación pero no es el único así que acude a tu médico para que te ayude a volver a estar en perfectas condiciones.