La dieta mediterránea evita nuevos infartos

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Los beneficios reconocidos a la cocina y dieta mediterránea no cesan. El Lyon Diet Heart Study ha confirmado que esta forma de comer y cocinar los alimentos protege contra el segundo infarto.

La dieta mediterránea

Las conclusiones se publicaron en la revista científica Circulation, afirmando que los individuos que comen cocina mediterránea tienen entre un 50% y un 70% menos de riesgo de sufrir un nuevo ataque de corazón que las que siguen una alimentación típica occidental.

Disminuyó en más de 100 mg/dl el colesterol, y en lo referente a otros elementos, la dieta mediterránea aportó hasta 3g.más de fibra diaria, así como mayores cantidades de ácidos grasos omega-3 presentes básicamente en el pescado, y omega-6 contenidos en el aceite de oliva y los frutos secos, y en antioxidantes y vitaminas presentes en las frutas y verduras.

Se sabe que en el 75% de los casos la enfermedad coronaria obedece a causas conocidas que se pueden evitar (tabaco, sedentarismo, exceso de grasas saturadas en la dieta), y que en España el 40% de las muertes totales tienen un origen cardiovascular, y mueren al año unas 25.000 personas por ésta causa.

El origen de la cocina mediterránea se remonta a los albores de nuestra civilización cuando los griegos colonizaron Sicilia, y la base de su alimentación eran las frutas,  verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva, y posteriormente, esta forma de alimentarse se enriqueció dejando variaciones en cada país mediterráneo.

La cocina se compone de, pan, arroz, pasta, cereales, cuscus, polenta, patatas, yogur, quesos de oveja y cabra, aceite de oliva, frutas y verduras, pescado, frutos secos y vino con moderación.

De seguir esta dieta, se estabiliza la presión sanguínea y el colesterol, se pierden kilos superfluos y mejora el estado general del individuo. Si se acompaña con el abandono del cigarrillo, y la práctica habitual de algún ejercicio físico, mejora la salud general y el corazón. La cocina mediterránea evita nuevos infartos.